Sócrates. Filósofo griego.

Seguro que ya lo sabes, o te lo imaginas, pero Sócrates vivió hace más de 23 siglos, entre los años 470 al 399 a. c. Ya ha llovido ¿eh? Casi dos milenios y medio y ¿seguimos igual? Escuchando esta cita pudiera parecer que estuviera haciendo las veces de Nostradamus y nos hubiera dejado una de sus profecías. Se refiere a la juventud en unos términos que da la impresión como si hablara de nuestros hijos. Y eso solo si hablamos de la cultura griega, ya que no tenemos forma de preguntarle a los antiguos egipcios o a los babilonios, porque entonces veríamos a lo mejor llevamos 4000, 5000 o 10000 años diciendo lo mismo de nuestros jóvenes.

A veces tengo la sensación de que los padres o las madres queremos encontrar solución para nuestros hijos a un problema que la historia de la humanidad no ha resuelto. Y eso puede ser por una sencilla razón… y es que posiblemente no exista.

Bueno, el problema, más bien la situación sí que existe y se llama adolescencia. Esa etapa de la vida es inexorable, inevitable, debe llegar y los progenitores debemos asumirlo. Como dijo Sócrates, durante unos años de su vida se comerán tu comida (o sea, consumirán tus recursos, te agotarán) y le faltarán el respeto a sus profesores (esto es, se revelarán contra el mundo).

La adolescencia es un camino largo y no siempre igual. Lo normal es que sea progresivo, que pase por diferentes fases que debes conocer para entender en cuál de ellas está tu hijo/a y asegurarte de que todo progresa adecuadamente. Para nuestro cerebro es muy complicado asumir lo que no entiende y un paso importante es ponerle nombre a las cosas. La mayoría de los especialistas en crianza y psicología nos hablan de tres fases en la adolescencia.

La Adolescencia Temprana que va desde los 10 a los 13/14 años. Se caracteriza principalmente por grandes cambios físicos: pegan el estirón, les cambia la voz, aparece la menstruación en las chicas y aflora vello en donde antes no lo había.

Inciso Este rango de edades (y los demás) cogerlos con pinzas, son solo una referencia. En algunos casos se pueden percibir esos incipientes cambios físicos hasta dos años antes. Solo hay pasarse por las aulas de 4º a 6º de primaria para darse cuenta de ello. Esos niños, que eran todos casi iguales hace un par de años, ahora crecen de forma completamente arbitraria y desparejada.

La Adolescencia Media la ubicamos entre los 14 y los 18 años. Aquí es donde en muchos casos no entienden su cuerpo. Además, es cuando se dan los conflictos familiares más relevantes. La rebeldía se vuelve el pan nuestro de cada día. En esta etapa se está desarrollando un importante proceso, que es el de la creación de su propia identidad.

A partir de los 18 y hasta los 21 o 22 estaríamos hablando de la Adolescencia Tardía. Su cuerpo está prácticamente acabándose de hacer y empiezan a asumirlo, a entenderlo. Van aceptando responsabilidades, les empieza a preocupar su futuro. Van pasando de sentirse cómodos con su grupo, que antes era fundamental, a preferir relaciones de pareja.

Durante todo este proceso debemos tener en cuenta una serie de cuestiones muy importantes. Es normal que notemos un distanciamiento, buscan su independencia, su intimidad. Empezamos a ver como se encierran en su cuarto y esto no debemos interpretarlo como que hayan dejado de querernos. Durante esos años viven un torbellino emocional, las hormonas están disparadas. Llegan a preguntarse si son normales. Esa duda constante los vuelve desafiantes, no encuentran su sitio en el mundo y se van a enfrentar a todo y a todos, y sus padres vamos a ser lo que tengan más a mano. En las primeras etapas valoran más la opinión de sus iguales que la nuestra, pese a que hasta ayer éramos su referente, incluso su ídolo.

A pesar de todo esto debemos mantener abiertas las vías de comunicación, armarnos de paciencia y mucha escucha activa más que grandes sermones. Sobre esto ya os hablé en la cita de Churchill: Se necesita coraje para pararse y hablar, pero mucho más para sentarse y escuchar. No debemos andarnos con muchos rodeos, procurar ser directos y honestos. Estar abiertos a conversar sobre temas importantes: el sexo, las drogas, el alcohol, la política, los límites… si estos son temas que no controlas, infórmate porque te va a hacer falta. Debemos respetar y valorar sus opiniones, aunque sean, que lo serán, cambiantes.

La adolescencia repito, es un proceso biológico inevitable. Es el viaje de niño a adulto. Nos toca estar ahí, acompañarles y sobre todo recordar que nosotros también lo hicimos. Tranquilo, de la adolescencia se sale.

Estas son “Citas de un Calendario”, un proyecto de AtlanTICs en el que reflexionamos a partir de esas citas que podemos encontrar en una agenda o en un calendario y que nunca pensamos que pudieran servir para nada.

Que tengas un buen día.


El tema musical es Your Summer Lifestyle de INFRACTION

https://www.jamendo.com/track/1861105/your-summer-lifestyle